12. Caminar sin jalar la correa

Este ejercicio consiste en que tu perro camine contigo sin jalar la correa. Ten en cuenta que este ejercicio no es igual al “junto” de las competencias caninas. Caminar sin jalar la correa es un ejercicio práctico para la vida cotidiana, mientras que “junto” es un ejercicio de alta precisión que tiene poca o ninguna utilidad en la vida cotidiana (aunque es hermoso ver a un perro haciendo un “junto” perfecto en una competencia).

En este ejercicio no usarás ninguna orden para que tu perro deje de jalar la correa. La señal que le indicará a tu perro que no debe jalar la correa es la correa misma. Cuando él tenga la correa puesta, no deberá jalar. Eso es lo único que importa en este ejercicio. No importa si te mira o no te mira, si olfatea el suelo, si camina de espaldas, si camina de manos o si vuela… bueno, si vuela tal vez sí sea algo importante, pero no te preocupes por lo demás.

Sin embargo, sí usarás una orden para empezar a caminar. Esta orden no le indicará a tu perro que deje de jalar la correa, pero te servirá para reanudar la marcha, especialmente cuando le estés ensañando a no cruzar la calle sin permiso. Puedes usar la orden ¨vamos¨o cualquier otra

palabra. Algunas órdenes comunes en el adiestramiento canino, para este ejercicio, son “camina”, “despacio” y “let’s go”. Elije la que más te guste y que no se parezca a otras órdenes.

Antes de enseñarle a tu perro a caminar sin jalar la correa, tienes que enseñarle a usar el collar y la correa. Si tu perro todavía no se siente cómodo con el collar y la correa, no podrás empezar el ejercicio. Puedes encontrar información sobre cómo habituar a tu perro al collar y la correa en http://www.deperros.org/adiestramiento/usando-el-collar-y-la-correa.html.

Por favor, ten en cuenta que debes realizar el ejercicio explicado en este manual con un collar fijo normal, de cuero o nylon, que no ahorque a tu perro. Si usas un collar de adiestramiento (de ahorque o de púas) para este ejercicio, puedes lastimar seriamente a tu perro.

No jalar la correa. Criterio 1: guías a tu perro con la recompensa en un lugar sin distracciones

  •  Empieza este ejercicio en un lugar muy tranquilo y sin ningún tipo de distracciones.
  •  Sujeta una recompensa en tu mano izquierda y la correa en tu mano derecha. Asegúrate que la correa esté colgando, formando una “U”. Si la correa no está colgando es porque tu perro está jalándola o porque tienes la correa muy corta. Con una correa de dos metros y

    entrenando en un lugar muy tranquilo esto no debería ocurrir.

    •  Di “vamos” y camina un solo paso, guiando a tu perro con la recompensa para que camine cerca de ti, a tu lado izquierdo. No te preocupes si él no te mira o si él va un poco por delante o un poco por detrás. Lo único que buscas es que camine contigo sin jalar la correa.
    •  Detente después de dar un paso. Recompensa a tu perro si no jaló la correa (no necesitas hacer click en este ejercicio, pero si lo haces, que sea cuando la correa está colgando).
    •  Si tu perro jala la correa, no le des la recompensa. En cambio, guíalo con la misma hasta que se acerque a ti y repite el procedimiento.
    •  A medida que tu perro progrese con este ejercicio, aumenta el número de pasos que das antes de detenerte. Primero a dos pasos, luego a tres pasos, etc. Cuando logres dar 10 pasos o más sin que tu perro jale la correa, puedes pasar al siguiente criterio.
    •  Ten en cuenta que esto puede tomarte más de una sesión si tu perro es un “loco” de aquellos. Por tanto, no te preocupes si no notas un progreso muy rápido al principio. Los primeros pasos son los que tardan más. Tómate el número de sesiones necesarias antes de pasar al siguiente criterio.

      Nota

      Tanto para este criterio como para los siguientes, debes sujetar la correa contra tu cuerpo. Lo ideal es que apoyes tu mano contra tu barriga, a la altura del cinturón. De esta forma, si tu perro jala la correa, podrás mantener la correa en la misma posición.

      Si no sujetas la correa contra tu cuerpo, es muy probable que tu mano se aleje cuando tu perro jala la correa y luego vuelva a acercarse cuando reaccionas. Esto produce tirones de correa y retrasa el adiestramiento.

      No jalar la correa. Criterio 2: caminar sin jalar la correa hasta un punto focal, sin distracciones

      •  Este es el criterio en que tu perro empezará a comprender realmente que no debe jalar la correa. Practica este ejercicio en un lugar tranquilo, sin distracciones y en el que exista algo que llame la atención de tu perro, pero no de manera exagerada. Esto que llama la atención de tu perro es el punto focal y puede ser una pelota en el suelo, la puerta del cuarto, una persona que te colabore, etc.
      •  El punto focal debe estar al menos a 10 pasos de distancia y no debe moverse para no distraer excesivamente a tu perro. Este punto focal debe ser atractivo para tu perro, pero no debe ser tan atractivo que bloquee su capacidad de concentración.
      •  Sujeta la correa con tu mano derecha y una recompensa de comida en tu mano izquierda. Atrae a tu perro hacia tu lado izquierdo con la recompensa de comida y dásela.
      •  Ya con tu perro cerca y la correa floja (colgando en forma de “U”), di “vamos” y empieza a caminar hacia el punto focal.
      •  Dale recompensas de comida a tu perro mientras caminas, siempre que la correa siga floja y tu perro se acerque lo suficiente para recibir la recompensa. Trata de darle recompensas frecuentemente porque esto atraerá su atención y reforzará la conducta de caminar cerca de ti.
      •  No te preocupes si tu perro no te mira y se concentra en el punto focal. Lo único importante es que no jale la correa.
      •  Si tu perro tensa la correa, retrocede hasta el punto desde donde empezaste a caminar (camina de espaldas, no te des la vuelta). Ten en cuenta que “tensar la correa” significa que ésta ya no cuelga en “U”. Por tanto, si la correa deja de formar una “U”, debes retroceder hasta el punto inicial, aún si tu perro no jala con fuerza.
      •  Repite el procedimiento varias veces, hasta que puedas llegar al punto focal sin que tu perro jale la correa. En este ejercicio no harás 10 repeticiones como en los otros, porque no se trata de un solo comportamiento claramente definido. En cambio, el comportamiento es impreciso (tu perro debe mantenerse cerca de ti, pero la distancia y la posición pueden variar) y es de mayor duración.
        •  Para no cansar a tu perro, limita el tiempo de práctica a cinco minutos por día. Asegúrate de terminar cada sesión con un resultado positivo, es decir que debes terminar la sesión en un momento en que tu perro no jale la correa. En ese momento, suelta la correa y estimula a tu perro a jugar y, si quiere a correr hacia el punto focal.
        •  No te preocupes si necesitas más de una sesión para llegar hasta el punto focal. Sin embargo, si no puedes caminar unos pocos pasos sin que tu perro tense la correa al final de la primera sesión, revisa el lugar de entrenamiento y el punto focal. Quizás estás agregando una distracción muy fuerte. Prueba de usar un punto focal menos estimulante o un lugar de entrenamiento más tranquilo, o ambos.
        •  Cuando logres llegar al punto focal sin que tu perro jale la correa, pasa al siguiente criterio.

        NOTA

        Acomodarás a tu perro a tu lado izquierdo si quieres que se acostumbre a caminar a ese lado. Si quieres que camine a tu derecha, cambia el orden de los implementos (correa y recompensas de comida).

        No jalar la correa. Criterio 3: caminar sin jalar la correa hasta un punto focal, sin distracciones (aumentar el intervalo de recompensa)

        Haz el mismo procedimiento del criterio 2, pero reduce la frecuencia con que recompensas a tu perro. Si antes le dabas recompensas cada dos pasos, dáselas cada tres pasos, luego cada cuatro pasos, etc. Pasa al siguiente criterio cuando puedas caminar hasta el punto focal sin darle recompensas a tu perro (dale la recompensa al llegar al punto focal, o permítele jugar y distraerse).

        Los criterios siguientes consisten en aumentar la duración, generalizar la conducta (empezar a practicar en la calle) e introducir distracciones. Más adelante verás cómo hacer todo esto.

        ¿Qué hacer para sacara a pasear a tu perro mientras tanto?

        Tu perro seguirá jalando la correa cuando lo saques a pasear por un tiempo, aún si realiza correctamente los ejercicios en tu casa. Por tanto, en lo posible reduce el tiempo de los paseos hasta que tu perro aprenda a no jalar la correa. Esto no significa que no debes sacarlo a pasear. Significa que en lugar de llevarlo al parque por cuatro horas, hagas paseos más frecuentes pero cortos, quizás solamente hasta la esquina, por un tiempo.

        Existen algunas alternativas para que puedas pasear a tu perro sin arruinar el ejercicio que estás practicando. Algunas de éstas son:

        Usa un arnés contra tirones para pasear a tu perro.

        Estos arneses están especialmente diseñados para que los perros no puedan jalar la correa. No te recomiendo los que funcionan a base de presión porque algunos perros se pueden lastimar con éstos.

        Los mejores, según mi criterio, son los que tienen una argolla al frente, que es donde se engancha la correa. Cuando el perro jala la correa, la tensión se produce en el frente y no en la espalda. Entonces, mientras más fuerte jala el perro, más gira hacia ti. El resultado es que no puede ir hacia donde quiere jalando la correa… a menos que jale de espaldas.

        Algunos adiestradores usan los ronzales o “Head halters”, que son dispositivos similares a las bridas de los caballos. Yo no los recomiendo porque, mal empleados, pueden ser dañinos.

        Si decides usar un arnés contra tirones o un ronzal para pasear a tu perro, por favor consulta con un especialista que te explique su uso y sus posibles contraindicaciones antes de emplearlo.

        Ponle a tu perro un arnés (pechera) cuando lo saques a pasear y deja que jale.

        Esta técnica, conocida como “perfeccionar la conducta inadecuada” parece ilógica pero funciona muy bien. Consiste en que uses el collar fijo (normal) para entrenar en tu casa y el arnés para pasear a tu perro. Entonces, cuando lo sacas a pasear, antes que tenga oportunidad de tensar la correa, dices “jala” y permites que te arrastre por las calles.

        La idea detrás de todo esto es que tu perro se acostumbrará a jalar cuando tiene puesto el arnés y le dices “jala”. Sin embargo, asociará el collar y la orden “vamos” con caminar tranquilo.

        La desventaja es que tienes que estar dispuesto a que tu perro te saque a pasear en lugar de pasearlo tú a él. Además, debes ser lo suficientemente fuerte para poder controlarlo con la correa sujeta a un arnés si es que las circunstancias lo ameritan.

        Guía a tu perro con comida y/o juguetes.

        Algunos perros no se entusiasman tanto con los paseos diarios y pueden ser guiados con comida y/o juguetes. Si tu perro es uno de esos, lleva unas cuantas recompensas de comida o algunos juguetes cuando lo llevas a pasear. Entonces, para evitar que jale la correa, guíalo con la comida o con los juguetes. Los paseos deben ser muy cortos, de pocos minutos.

        Elige la ruta adecuada.

        En algunos casos basta con elegir una ruta adecuada para que tu perro deje de jalar la correa temporalmente. Si tu perro se vuelve loco cuando va por una ruta, pero camina tranquilo cuando va por otra, llévalo a pasear por la segunda ruta. Si decides esta opción, usa un arnés en lugar del collar que usas para entrenarlo. De esta forma, no confundirá los implementos y sabrá que con el collar no debe jalar.

        Cansa a tu perro antes de salir a pasear

        Esta estrategia es sencilla y muy efectiva. Solamente tienes que jugar con tu perro antes de sacarlo a pasear, para que esté cansado y no tenga muchas ganas de jalar la correa. Para esto, puedes jugar lanzándole juguetes (pelotas o cualquier otro juguete que le guste), así él se cansará pero tú estarás descansado.

        El único problema de esta estrategia es que necesitarás al menos media hora de juego antes de pasear a tu perro. Ten mucho cuidado de no exagerar con el juego si es que hace mucho calor en el lugar en que vives; tu perro podría sufrir un choque de calor.

        Ejercicios complementarios

        A pesar de toda tu buena voluntad y tu gran compromiso, es posible que tu perro sea un “engendro endemoniado” que no es capaz de caminar sin jalar la correa ni siquiera un segundo. Abajo te explico un par de ejercicios que pueden serte de utilidad para que tu perro empiece a comprender que no sirve de nada jalar la correa.

        Estos ejercicios son solamente complementos y no reemplazan el ejercicio explicado anteriormente. Pueden servirte en ciertas ocasiones, pero no son la base del adiestramiento para no jalar la correa. Así que si necesitas usarlos, úsalos, pero no bases el adiestramiento en ellos.

        Ida y vuelta.

        Esta es una técnica que da muy buenos resultados con perros que no logran concentrarse. La técnica es una modificación de los procedimientos desarrollados por William Koheler, por lo que no es una técnica de adiestramiento en positivo, sino una variación del adiestramiento tradicional. Sin embargo, no usarás un collar de ahorque ni uno de púas, y tampoco darás tirones de correa. Por tanto, aunque no es una técnica “positiva” tampoco es dañina si la realizas correctamente.

        Camina sobre una línea recta imaginaria. Si tu perro se adelanta demasiado, dices su nombre, das una vuelta de 180o y caminas en la dirección contraria. Repites el procedimiento cada vez que tu perro se adelante lo suficiente como para que la correa esté a punto de tensarse (debes girar antes que la correa se tense).

        Asegúrate que cuando la correa se tense, al girar, tu perro no reciba un golpe en su cuello. Para esto, empieza con la correa muy corta, de forma que tu perro sea desplazado hacia un costado cuando giras. Que la correa no se tense paralelamente al cuerpo de tu perro, sino de forma oblicua.

        A medida que tu perro camine más calmado, dale un poco más de correa. Siempre lleva la correa sujeta contra tu barriga para que no exista movimiento adicional de tu brazo.

        No es obligatorio que digas el nombre de tu perro antes de girar, pero eso ayudará a que su nombre se convierta en una señal para captar su atención. De todos modos, no será una señal formal como “mírame”, ya que no será necesario que tu perro te mire a los ojos.

        No practiques más de cinco minutos por día. De preferencia, practica este ejercicio solamente un par de veces, para que tu perro deje de alocarse cuando está con la correa. Luego, procede con el criterio 1.

        No practiques este ejercicio con un collar de adiestramiento (de ahorque o de púas) porque puedes lastimar a tu perro.

        Correa en la cintura.

        Cuando estés en tu casa, puedes amarrar la correa a tu cintura. De esta forma, tu perro estará atado a ti todo el tiempo. Si él jala la correa, simplemente te quedas quieto. No te mueves ni un milímetro. Si tu perro no jala de la correa, puedes moverte a donde quieras.

        Este método es muy eficaz y evita que uses las manos para controlar la correa. Sin embargo, debes tener en cuenta un par de cosas. Primero, la correa debe ser suficientemente larga para que tu perro tenga algún espacio para moverse. Con una correa de dos metros, esto suele ser cierto si tu perro es de talla mediana o grande. Si tu perro es pequeño, tal vez necesites una correa un poco más larga.

        Segundo, no te amarres la correa a la cintura cuando estás fuera de casa. El método funciona en cualquier parte, pero un perro amarrado a tu cintura fuera de casa puede ser peligroso. Si otro perro ataca a tu perro cuando estás amarrado a él, estarás en graves problemas y tu perro tampoco tendrá libertad suficiente para defenderse. Obviamente, esto no debería ocurrir en un mundo ideal, pero sí puede ocurrir en el mundo real. Más vale prevenir que lamentar.