19. Distracciones

Aumentar distracciones es una forma de generalizar la conducta, pero se trabaja de forma separada para no mezclar criterios. Aumentar las distracciones de manera correcta permitirá que tu perro te responda aún cuando hay “tentaciones” en el ambiente.

Debes lograr que tu perro responda a todos los ejercicios en presencia de distracciones comunes de la vida cotidiana. Aunque te distraiga el sonido de tu celular, no pierdas la oportunidad de practicar cuando aparecen tipos con sillones en la cabeza.

Para aumentar las distracciones, haz una lista de las cosas que llaman la atención de tu perro. Luego, clasifícalas en distracciones ligeras, moderadas y fuertes. Empieza aumentando las distracciones más ligeras en un ambiente controlado (el mismo lugar en que le enseñaste los ejercicios).

Poco a poco, aumenta las distracciones moderadas y, cuando tu perro responda muy bien ante distracciones moderadas, aumenta distracciones fuertes.

No existen recetas fijas para aumentar las distracciones porque las cosas que llaman la atención a un perro pueden ser ignoradas por otro perro. Sin embargo, en las listas siguientes te presento algunas distracciones frecuentes.

Distracciones ligeras (las primeras que debes añadir)
o Movimiento lento de tus brazos cuando das la orden.
o Cambiar de posición cuando das la  orden (si estás de frente a tu perro, gira 90 grados o 180 grados o justo antes de dar la orden o en el mismo momento de darla).

o Trotar en el sitio antes, durante y después de dar la orden.
o Dar la orden mientras estás sentado en una silla.
o Dar la orden mientras mueves una recompensa de comida (lejos de tu perro).

Distracciones moderadas (es recomendable que tu perro haya generalizado las conductas en varios lugares antes de empezar con distracciones moderadas)

o Mover un juguete mientras das la orden.
o Dar saltos pequeños mientras das la orden.
o Agacharte y levantarte mientras das la orden.
o Hacer rebotar una pelota mientras das la orden (para algunos perros esta distracción es muy fuerte y, para otros, es ligera)

o Dar la orden en presencia de una persona conocida para el perro.
o Dar la orden en presencia de una persona desconocida para el perro.

Distracciones fuertes (es necesario haber generalizado las conductas en varios lugares y que tu perro esté con la correa puesta cuando empiezas a introducir distracciones fuertes)

o Dar la orden en presencia de otros perros.
o Dar la orden cuando lanzas una pelota.
o Dar la orden cuando tu perro está en movimiento (por ejemplo, cuando está caminando contigo)

o Dar la orden cuando estás sentado en el suelo.
o Dar la orden cuando estás echado en el suelo.
o Dar la orden mientras le das la espalda a tu perro (necesitarás un espejito para poder ver a tu perro sin darte la vuelta).

o Dar la orden cuando hay otros animales presentes.
o Practicar los ejercicios en la calle, en presencia de mucha gente y otros perros.

Para aumentar las distracciones debes ir poco a poco. Si notas que tu perro no puede responder adecuadamente ante una distracción en particular, reduce la intensidad de la misma. Por ejemplo, si tu perro no responde cuando hay otros perros presentes, deberás practicar los ejercicios en un lugar desde el que se vean los otros perros, pero tan alejado que tu perro los ignore naturalmente. Poco a poco reducirás la distancia. Esto es un proceso de desensibilización sistemática.

Cada nueva distracción es un criterio nuevo. Por tanto, concéntrate en una distracción por sesión. A medida que introduzcas nuevas distracciones, tu perro empezará a captar la idea que las distracciones no son tan importantes como prestarte atención.