22. La obediencia canina en la vida cotidiana

La obediencia canina es completamente inútil en la vida cotidiana si tienes que andar con recompensas de comida todo el tiempo. Sin embargo, cuando no necesitas llevar comida a todas partes, la obediencia canina te ayudará a llevar a tu perro a más lugares que antes y a compartir con él mucho más.

Hay diferentes maneras de eliminar las recompensas de comida. Las dos más comunes son el uso de programas de reforzamiento de razón variable y el uso de reforzadores de la vida cotidiana.

La forma más sencilla es usar reforzadores de la vida cotidiana. Solamente tienes que identificar las cosas que tu perro quiere aparte de la comida, y usar esas cosas como recompensas.

Por ejemplo, antes de salir a la calle le pides a tu perro que se siente. Si él te obedece, abres la puerta, le das la orden de liberación y salen a pasear. De esta forma, estás recompensando a tu perro por obedecerte, pero no necesitas usar comida ni juguetes.

Hay muchas cosas y actividades que puedes usar para recompensar a tu perro por obedecerte. Puedes encontrar algunas posibles recompensas de la vida cotidiana (que en realidad no se llaman recompensas, sino reforzadores) en http://www.deperros.org/adiestramiento/reforzadores-para-adiestrar-a-tu-perro.html.

Ten presente que de todos modos tendrás que seguir practicando los ejercicios con tu perro. Estas prácticas ya no serán tan exigentes como las sesiones de adiestramiento previas, pero deben seguir ocurriendo para que tu perro no olvide lo que le enseñaste. Durante estas prácticas sí seguirás usando comida para recompensar a tu perro, aunque también podrás usar otras cosas como juegos. Si no sigues enseñando nuevas cosas a tu perro, ya no necesitarás el clicker para mantener las conductas enseñadas con anterioridad. Con la orden de liberación será suficiente.

Cuando tu perro ha llegado al nivel en que responde confiablemente aún frente a distracciones fuertes, ya no necesitarás practicar todos los días. Puedes realizar prácticas día por medio o incluso dos veces por semana. Sin embargo, tienes que seguir practicando para que tu perro mantenga las conductas. En caso contrario, dejará de obedecerte. Esto ocurre tanto si entrenas con métodos positivos como si entrenas con métodos tradicionales.

De todos modos, no te rasgues las vestiduras ni pierdas el sueño si no puedes practicar algunos días. Tu perro no se olvidará de todo sólo porque no practicaste una semana o un mes.